Un país menos en el viaje pero un país más en mi experiencia personal. Camboya te ilusiona. En los 18 días que hemos pasado recorriéndola, he soñado con ser Indiana Jones, me he creído un explorador de la selva en elefante y he jugueteado entre dinosaurios imaginarios en un lago volcánico.
Como siempre mi compañera ha detallado la información en su blog, así que si queréis detalles leerla y si tenéis alguna duda preguntarnos!
Yo me voy a dedicar a dejar constancia de algunas cosas vividas y recomendaciones que daría a quien quiera ver este maravilloso país.
ALOJAMIENTO
No seáis muy exquisitos. Con esto me refiero a que en la mayoría de los hostales y guesthouses que os encontrareis os dan la opción de elegir entre habitación con ventilador o con aire acondicionado. Según mi experiencia, con un ventilador vale para estar a gusto a media tarde, por la noche sobra cualquier tipo de acondicionamiento, refresca lo suficiente para dormir incluso con alguna manta fina.
Intentad aprovisionaros con incienso anti mosquito, a nosotros nos ha funcionado y podéis encontrarlos en muchos mercados por medio dólar, no hay que olvidar que estamos en zona de riesgo de malaria.
No os desesperéis si no podéis reservar de antemano los alojamientos (aunque es aconsejable) en todas las estaciones de autobús encontrareis taxistas enloquecidos queriendo llevarte a los hostales donde tienen comisión, puede parecer un timo, pero nosotros cuando los hemos necesitado, no hemos tenido problemas y por el contrario hemos encontrado buenos precios y buen alojamiento.
Con todo esto la media por día en alojamiento no debería subir mas allá de los 8$ y podéis encontrar sitios decentes (con agua fría) por 3-5$.
TRANSPORTE
Evitad los minibuses en la medida que os sea posible. No es que sean unos cacharros viejos apunto de caerse, es que si entran 15 personas sentadas nunca os encontrareis con menos de 25 personas dentro incluso hemos llegado a estar 34. Para un viaje de 1 hora se puede hacer pesado pero para 4 o más horas se hace insoportable.
Hemos usado sobretodo la compañía de autobuses Sorya, fácilmente distinguible por su “168” en la cabecera de cada autobús. Son autobuses con aire acondicionado la mayoría y aceptable limpieza, bastante puntuales en general aunque como no os extrañéis si va parando cada pocos metros en busca del lleno absoluto entre poblaciones pequeñas. Un poco de paciencia basta para llevarlo.
El precio medio de trayecto ronda los 5-7$, en algunos os podéis encontrar hasta con agua gratis.
Y para terminar, saliros de las rutas comunes (aunque siempre sabiendo donde os metéis por aquello de las bombas sin explotar) intentad empaparos de Camboya mas allá de Phnom Penh y sien reap, este país tiene rincones que se te quedaran grabados en la memoria y la seguridad del país junto con el “hello” de los niños al pasar dibujara una sonrisa en tu cara cada vez que lo recuerdes.
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sábado, 11 de febrero de 2012
Cierre Camboya
miércoles, 1 de febrero de 2012
Ratanakiri - Cascadas, un lago y la muerte de un movil
Abandonamos Mondulkiri con un ligero dolor de culo pero una gran sensación de satisfacción al haber compartido un momento inolvidable atravesando la jungla a lomos de unos animales tan magníficos.
Nuestra siguiente parada fue Kratie, parada técnica donde de paso podíamos ver al esquivo delfín del Irawadi. Nos quedamos dos días y en el segundo alquilamos un bote con el que estuvimos una hora surcando las aguas del Mekong pudiendo disfrutar de la respiración de los delfines a nuestro alrededor y su figura emergiendo tímida de vez en cuando a la superficie. Relajante pero un poco caro unos 9$ persona.
Rápidamente y al día siguiente cogimos un autobús hacia la provincia de Ratanakiri, mas concretamente a la ciudad de Ban Lung. Al igual que Mondulkiri es una zona habitada por minorías étnicas y salpicada por pequeñas formaciones boscosas.
Si a Dorothy la guiaba un sendero de baldosas amarillas a través de Oz, a nosotros nos guiaban caminos de arena fina naranja de 5 cm de espesor, por donde nuestra moto alquilada se movía con dificultades. Pese a las complicaciones, conseguimos hacer un bello recorrido por las cascadas de los alrededores y un lago volcánico famoso en todo el país.
La primera cascada, la de Katieng pudimos disfrutarla a solas, bañándonos junto a su sonido ensordecedor jugueteamos como niños en el agua. Una experiencia relajante sentirse a solas en la jungla bañándote a los pies de una pequeña cascada bordeados de vegetación y lianas.
Después del baño y al galope en nuestra moto, nos dirigimos a la segunda cascada, Kinchaan, mas fácil de llegar, se puede cruzar por un puente colgante hasta la otra orilla y esta vez en vez de bañarnos simplemente contemplamos a la gente local dándose un chapuzón en sus aguas. La mala pata de este recorrido es que debido al pobre estado en el que estaba la moto que se calaba cada dos por tres y que no tenia frenos traseros, al intentar bajar una cuesta de arena pronunciada e intentar frenar, nos caímos de costado, con la mala suerte que mi móvil se llevo todo el golpe y se rompió la pantalla. DEP hasta que consiga resucitarlo.
Y por fin llegamos al plato principal. El gran lago volcánico Boeng Yeak Laom, un lugar sagrado para la gente local. Tras unos momentos de indecisión viéndose bañar a la gente totalmente vestida, decidimos que la mejor manera de integrarse era imitarles, así que sin pensarlo mucho más, al agua! Todas mis preocupaciones y resquemores por la perdida del móvil se desvanecieron conforme el volcán y sus aguas empapaban mis sentidos, no soy religioso ni creo en nada espiritual, pero he de decir que si existe la magia, este lugar tiene algo de mágico, eso seguro.
Al día siguiente pudimos recorrer con un guía y con dos motos los alrededores de la ciudad visitando excavaciones de gemas, poblados étnicos y comiendo en casa de nuestro guía, donde su madre y su hermano, que estaba como una regadera, nos obsequiaron con comida típica y relax en algunas de las hamacas del porche (por llamarlo de alguna manera) exterior.
Una región tranquila, con sitios fascinantes y poblados que todavía conservan su autenticidad, polvo naranja que te llena la ropa y los pulmones y un broche de oro para nuestra estancia en este maravilloso país. Mañana partimos a Laos y tengo la sensación que el tiempo se va a ir parando poco a poco… La calma Laosiana.
Nuestra siguiente parada fue Kratie, parada técnica donde de paso podíamos ver al esquivo delfín del Irawadi. Nos quedamos dos días y en el segundo alquilamos un bote con el que estuvimos una hora surcando las aguas del Mekong pudiendo disfrutar de la respiración de los delfines a nuestro alrededor y su figura emergiendo tímida de vez en cuando a la superficie. Relajante pero un poco caro unos 9$ persona.
| Caminos Ratanakiri |
Si a Dorothy la guiaba un sendero de baldosas amarillas a través de Oz, a nosotros nos guiaban caminos de arena fina naranja de 5 cm de espesor, por donde nuestra moto alquilada se movía con dificultades. Pese a las complicaciones, conseguimos hacer un bello recorrido por las cascadas de los alrededores y un lago volcánico famoso en todo el país.
La primera cascada, la de Katieng pudimos disfrutarla a solas, bañándonos junto a su sonido ensordecedor jugueteamos como niños en el agua. Una experiencia relajante sentirse a solas en la jungla bañándote a los pies de una pequeña cascada bordeados de vegetación y lianas.
| Katieng |
| Kinchaan |
| Esa cosa saltando soy yo en el lago |
Una región tranquila, con sitios fascinantes y poblados que todavía conservan su autenticidad, polvo naranja que te llena la ropa y los pulmones y un broche de oro para nuestra estancia en este maravilloso país. Mañana partimos a Laos y tengo la sensación que el tiempo se va a ir parando poco a poco… La calma Laosiana.
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martes, 31 de enero de 2012
Mondulkiri - En elefante por la selva
Sé que todo el mundo que se plantea un viaje a Camboya marca en el mapa un circulo rojo alrededor de los templos de Angkor, pero yo he borrado ese circulo y he marcado en grande uno alrededor de la zona noreste del país, que engloba las provincias de Mondulkiri y Ratanakiri.
Lo primero es explicar como hemos acabado aquí si estábamos en la otra punta del país, pues bien, íbamos en dirección sur cuando nos dio pereza estar en playas sobretodo cuando Tailandia se va a cruzar en nuestro camino, así que cuando se supone que teníamos que coger un autobús para el sur, decidimos coger uno para el norte y nuestra primera parada era Sen Monorom en Mondulkiri.
Sen Monorom en si no es mas que un pequeño pueblo con una calle principal llena de guesthouses que en condiciones normales ofrecen alojamiento a los turistas, en nuestro caso no fue así, nos encontramos todo lleno debido al nuevo año chino que se estaba celebrando así que tuvimos que recorrer el pueblo arriba y abajo y por suerte encontramos una “habitación” por llamarlo de alguna manera a un precio de hotel de 3 estrellas, pero era eso o dormir al raso en una hamaca y los mosquitos acechan, así que la elección fue fácil.
Desde este pequeño pueblo se pueden explorar los alrededores en busca de minorías étnicas, cascadas y pernoctas en la jungla, a pie o en elefante y para una vez que vamos a estar aquí (se supone) pues a lo grande!
Si Paco (el camello de Mongolia) me desvirgo analmente, Margarita (por ponerle algún nombre) me consagro en el maravilloso mundo de dejarte el culo más dolorido que clavarse agujas en los ojos.
Nos la presentaron pronto por la mañana en un poblado cercano al pueblo, donde con dificultad nos subimos a la cesta que transportaba con soltura nuestro vehículo animal. Los primeros movimientos no hacían mas que poner una sonrisa en nuestras caras, ilusionados como niños y disfrutando del vaivén que el paquidermo tan amablemente nos ofrecía, pocos minutos después se fue tornando en quejas y horas después en un martirio constante, eso si, por mucho dolor o sufrimiento que pasábamos, he de decir que lo disfrutamos como enanos y por mi parte repetiría sin lugar a dudas.
El tour en si consistía en dos días y una noche por la jungla atravesándola a lomos de Margarita y pernoctando en unos bungalós en medio de la verde espesura. A mitad de camino del primer día hicimos nuestra primera parada para comer, a la orilla del rio, acompañados por lugareños que trabajan en el bosque recolectando resina de los arboles. Todo era idílico, hasta la miel recogida directamente de un panal hacia nuestra experiencia inolvidable hasta que las legitimas dueñas del panal hicieron acto de presencia. Nuestro mahout (conductor de elefantes) venia corriendo por la selva perseguido por Margarita a trote de elefante, al principio no entendíamos que pasaba pero no tardamos en ver las abejas revoloteando sobre el elefante y nuestro guía. Unos momentos de pánico que acabaron con nuestro guía y la elefanta bañándose en el rio y risas de los demás presentes mirando por el rabillo del ojo por si acaso.
Una vez alejadas nuestras incomodas visitas con ramas verdes ardiendo, retomamos el tortuoso camino a través de la selva, un sendero apenas visible hacia de carretera por donde nuestro tractor particular de 4 patas se movía como pez en el agua y sin hacer demasiado caso al conductor pues se paraba cada dos por tres a comerse alguna palmera como tentempié. Unas pocas horas después llegamos a nuestro campo base y una vez descargados los elefantes pudimos disfrutar de ellos de manera más intima, bañándonos en un rio próximo junto a ellos y subiéndonos a su lomo desnudo notando su calor y su blanda piel. Toda una experiencia y unos animales increíbles.
Después llego el turno de los humanos y andando unos pocos metros llegamos al pie de una cascada donde pudimos nadar y relajarnos sentados en un árbol caído de cara a ella, donde el sonido del agua y el entorno liberaba cualquier estrés residual que pudiera quedar en nuestros cuerpos.
Una vez secos y cambiados y tras una botella de whisky y otra de vino de arroz, nos metimos en nuestro bungalós para disponernos a domar nuestras hamacas. Prometo que no fue debido al alcohol y quien me conoce sabe que no soy torpe, pero fue meter el culo en la hamaca y desplomarse conmigo dentro. Una vez arreglada y con una pequeñas magulladuras en el cuerpo aunque mas en el orgullo, dormimos plácidamente con los sonidos de la selva acunándonos.
A la mañana siguiente nuestra maravillosa tortura nos esperaba risueña para volver a pasar 4 horas juntos. Camino de vuelta con una experiencia estupenda a nuestras espaldas, puede que sea una turistada y no seré yo quien lo niegue, pero joder... queramos o no, somos turistas y sobretodo yo me siento como un niño haciéndolo!
Lo primero es explicar como hemos acabado aquí si estábamos en la otra punta del país, pues bien, íbamos en dirección sur cuando nos dio pereza estar en playas sobretodo cuando Tailandia se va a cruzar en nuestro camino, así que cuando se supone que teníamos que coger un autobús para el sur, decidimos coger uno para el norte y nuestra primera parada era Sen Monorom en Mondulkiri.
| Poblado de minoria etnica |
Desde este pequeño pueblo se pueden explorar los alrededores en busca de minorías étnicas, cascadas y pernoctas en la jungla, a pie o en elefante y para una vez que vamos a estar aquí (se supone) pues a lo grande!
| Margarita |
Nos la presentaron pronto por la mañana en un poblado cercano al pueblo, donde con dificultad nos subimos a la cesta que transportaba con soltura nuestro vehículo animal. Los primeros movimientos no hacían mas que poner una sonrisa en nuestras caras, ilusionados como niños y disfrutando del vaivén que el paquidermo tan amablemente nos ofrecía, pocos minutos después se fue tornando en quejas y horas después en un martirio constante, eso si, por mucho dolor o sufrimiento que pasábamos, he de decir que lo disfrutamos como enanos y por mi parte repetiría sin lugar a dudas.
| Por la jungla |
| Al agua elefantes! |
Después llego el turno de los humanos y andando unos pocos metros llegamos al pie de una cascada donde pudimos nadar y relajarnos sentados en un árbol caído de cara a ella, donde el sonido del agua y el entorno liberaba cualquier estrés residual que pudiera quedar en nuestros cuerpos.
| Fin de fiesta |
A la mañana siguiente nuestra maravillosa tortura nos esperaba risueña para volver a pasar 4 horas juntos. Camino de vuelta con una experiencia estupenda a nuestras espaldas, puede que sea una turistada y no seré yo quien lo niegue, pero joder... queramos o no, somos turistas y sobretodo yo me siento como un niño haciéndolo!
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sábado, 28 de enero de 2012
Battambang - La historia de un sueño
“Me quedé huérfano con 1 año, nunca me han querido contar la historia pero en el fondo de mi corazón sé que la guerra de mi país tuvo algo que ver. Desde entonces fue mi abuela la que cuidó de mí y se preocupó por mi bienestar. Murió cuando yo tenía 12 años y entonces me vi solo en el mundo, sin un sitio que pudiera llamar mi casa y sin nadie a mí alrededor que se preocupara de mi, a pesar de ello, sentí la libertad en mi interior, era libre para conocer mi entorno y mi país. Viaje por toda Camboya, de norte a sur, de este a oeste, empapándome de cada rincón y enriqueciéndome con mis compatriotas.
Trabaje duro de granjero, o recolectando las cosechas de arroz, cualquier trabajo que me permitiera ahorrar algo de dinero era bienvenido. Ese tipo de trabajos, para gente sin estudios estaba pagado a 50$ mensuales, muy justo para comer y no digamos ya para ahorrar algo. Mientras pasaban los años dedique mi tiempo libre a estudiar ingles, quizás eso me abriría las puertas a un futuro mejor, yo soñaba con ese futuro, soñaba con tener una familia grande y encargarme de ellos de forma que nunca mas estuviera solo.
Al paso de unos años conseguí ahorrar lo justo para comprarme una bicicleta, con la que montar un tuk tuk sencillo de madera y con el poco ingles que sabia me establecí en battambang para llevar a los turistas de aquí para allá intentando explicarles lo que conocía y practicando el ingles con ellos. Funcionó, poco a poco fui ganando más dinero y entretanto conocí a mi mujer. Conseguí ahorrar los 2000$ que costaba un tuk tuk con moto y bien acondicionado.
Ahora mismo estoy sentado en un bar esperando la vuelta de los dos turistas de los que soy guía hoy. Tengo 3 hijos bien alimentados, van a la escuela privada, mi mujer es feliz. Tengo la familia que siempre había querido y no he vuelto a estar solo desde entonces. He cumplido mi sueño y me siento orgulloso de lo que he conseguido en mi vida.”
FI E – Guía y conductor de Tuk Tuk
Esta es la historia de nuestro guía (un poco inventada pero mas o menos cierta) que nos enseño Battambang. Con el pudimos recorrer el tren ligero de bambú bajo un sol sofocante. Pudimos subir al Phnom Sampeau, donde unos simpáticos macacos nos esperaban para enseñarnos otro de los puntos de asesinatos de los khmeres rojos. Y visitamos Phnom Banan, donde sus 5 torres recuerdan a Angkor wat y muchos lugareños afirman que el famoso templo tuvo su inspiración aquí subiendo 358 peldaños bordeados de minas. Pero todo esto quiero que quede en segundo plano tras la historia de Fi E, conseguimos emocionarle al decirle que le recomendaríamos a todo el mundo por ser un buen hombre. A mí me lo pareció y las promesas son para cumplirlas así que aquí os dejo sus datos:
FI E - Tuk Tuk Tours – Battambang (Camboya)
Tel: 097 80 52 905
La dirección me la guardo para mandarle una foto para que la añada a su colección que lleva en el Tuk Tuk. Si alguna vez lees esto… Gracias.
| Tren Bambu con FI E |
Al paso de unos años conseguí ahorrar lo justo para comprarme una bicicleta, con la que montar un tuk tuk sencillo de madera y con el poco ingles que sabia me establecí en battambang para llevar a los turistas de aquí para allá intentando explicarles lo que conocía y practicando el ingles con ellos. Funcionó, poco a poco fui ganando más dinero y entretanto conocí a mi mujer. Conseguí ahorrar los 2000$ que costaba un tuk tuk con moto y bien acondicionado.
| Phnom Banan |
FI E – Guía y conductor de Tuk Tuk
Esta es la historia de nuestro guía (un poco inventada pero mas o menos cierta) que nos enseño Battambang. Con el pudimos recorrer el tren ligero de bambú bajo un sol sofocante. Pudimos subir al Phnom Sampeau, donde unos simpáticos macacos nos esperaban para enseñarnos otro de los puntos de asesinatos de los khmeres rojos. Y visitamos Phnom Banan, donde sus 5 torres recuerdan a Angkor wat y muchos lugareños afirman que el famoso templo tuvo su inspiración aquí subiendo 358 peldaños bordeados de minas. Pero todo esto quiero que quede en segundo plano tras la historia de Fi E, conseguimos emocionarle al decirle que le recomendaríamos a todo el mundo por ser un buen hombre. A mí me lo pareció y las promesas son para cumplirlas así que aquí os dejo sus datos:
| Campo de minas |
Tel: 097 80 52 905
La dirección me la guardo para mandarle una foto para que la añada a su colección que lleva en el Tuk Tuk. Si alguna vez lees esto… Gracias.
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lunes, 23 de enero de 2012
Siem Reap - Templos de Angkor
Bienvenidos al símbolo de Camboya,
orgullo nacional para los khmeres después de todos los años de
muerte y trauma pasados. No se explicar muy bien las sensaciones que
me ha dejado la visita a la 8ª maravilla del mundo moderno (se quedo
finalista para ser una de las 7). Si bien parece un Disney Word
debido a la masificación turística, si consigues abstraerte de tu
entorno puedes llegar a sentir el misterio y la grandiosidad del
lugar.
Solo nos quedamos un día para
recorrerlo, puede que sea poco para poder disfrutar de Angkor en su
plenitud, pero nos basto un día entre sus templos para empaparnos de
su grandeza y maravillarnos por como la naturaleza se abre paso por
muchos obstáculos que se encuentre en su camino.
| Angkor Wat |
El primer templo que visitamos no podía
ser otro que Angkor Wat, construido hace mas de 800 años para el
funeral de Suryavarman II y para honrar a Vishnu esta considerado el
edifico religioso mas grande del mundo. Se alza grandioso entre todos
los demás templos con sus torres dominando Angkor, al recorrerlo se
pueden ver grabados en piedra sobre diferentes episodios épicos de
los dioses. Es todo un espectáculo visual y un buen primer contacto
con Angkor, la pena es que al ser temporada baja, algunas secciones
estaban en obras y dominadas por los andamios, pero no le quito
encanto al lugar. Si queréis ir, vestir pantalón largo y nada de
camisetas de tirantes, puesto que para entrar al templo no podéis
enseñar demasiada carne. Representando el universo espacial en
miniatura merece la pena perderse por sus muros y salas, es el que se
encuentra en mejor estado y nunca fue abandonado a los elementos.
| Caras del templo Bayon |
Seguidamente entramos en la ciudadela
de Angkor Thom. 10km cuadrados de ciudad fortificada, en el albergaba
a mas de un millón de personas cuando Londres contaba con apenas
50.000. Solo los dioses podían disponer de moradas en piedra, por lo
que las viviendas de la gente estaban hechas de madera y con el paso
del tiempo han sucumbido a guerras o al paso propio de la naturaleza.
En el centro de la ciudad se encuentran los lugares de interés mas
importantes, aunque algún friki se puede deleitar con algunos puntos
de grabación de Tomb Raider en la puerta este de la ciudad. El
templo Bayon (por cierto, el apellido de mi compañera) es el mayor
de la ciudadela y el mas importante.
Bayon es sobrecogedor. 54 torres
góticas con 216 caras exactamente iguales mirando hacia abajo con
una medio sonrisa, producen una sensación enigmática al verlas.
Construido por Jayavarman VII las caras se asemejan a la del rey,
aunque originariamente eran tributo a Avalokiteshvara (budha de la
compasión). Muchos de los misterios de Bayon todavía siguen
siéndolo, como su funcionamiento y simbolismo, aunque me da a mí
que las 216 caras algo tienen que decir y parece que se burlan de
todo aquel que quiere descifrar su misterio, algo así como la mona
lisa pero en piedra y 216 veces.
| Perdidos en la selva |
Huyendo de la
masificación y adentrándonos en la selva buscando un momento de
soledad, pudimos encontrar una esquina desierta de flashes y voces
extranjeras, no se el nombre ni siquiera se lo que representaba, sólo
sé que nos encontramos con los restos de edificaciones invadidas por
las arañas, la vegetación y los sonidos de la naturaleza a nuestro
alrededor y pudimos disfrutar de Angkor en su plenitud.
| Ta Prohn |
Tras ver la terraza de los elefantes y
algún otro templo por fuera debido a la indumentaria de Zior,
llegamos a otro de los puntos más famosos del recinto: Ta Prohm.
Un templo comido literalmente por la selva, como si la tierra
reclamara lo que es suyo. Arboles creciendo sobre los muros de
piedra, levantando con sus raíces el suelo o tirando abajo los muros
que anteriormente se levantaban aquí. Están reconstruyéndolo,
posiblemente dejen los arboles donde están, pero merece la pena ver
la bella destrucción que la naturaleza ha hecho sobre la piedra que
arrebato su territorio, te hace sentir desarmado ante su poder y eres
consciente que tarde o temprano, la paciencia de la tierra superara a
cualquier ambición humana.
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sábado, 21 de enero de 2012
Phnom Penh - Khmeres rojos
Capital camboyana en la que estuvimos un par de días solamente pensando que a lo largo del viaje por Camboya volveremos a cruzarnos en su camino. Después del ajetreo del Mekong por Vietnam, nos tomamos la visita a la ciudad con calma, paseando y aclimatándonos a la vida de aquí. La moneda local es el riel, pero lo que funciona y lo que te dan los cajeros es el dólar americano, así que el gasto queda mucho mas claro a partir de ahora.
En la ciudad se pueden ver nada mas llegar las edificaciones estilo Khmeres, peculiares y de una belleza muy característica, resaltan sobretodo el palacio real y los diversos templos que hay alrededor de la ciudad, que junto con la pagoda de plata son los sitios de obligada visita.
Pero lo que de verdad nos hizo entrar en contacto con la historia camboyana el campo de exterminio de los jemeres rojos a las afueras de la ciudad. Phnom Penh, como toda localidad grande de Camboya, sufrió la tiranía y los sueños de extremo comunismo de Pol Pot que cuando llego al poder estableció un orden que junto con sus queridos jemeres rojos expulsaron a la gente de las ciudades con el propósito que el país perteneciera al pueblo llano, a los campesinos, de forma que reclutaba a la gente de las ciudades y los mandaba a campos de trabajo donde cultivaban la tierra a razón de 12 o mas horas diarias, sin apenas comida y muriéndose de hambre. Pero esa parte te tocaba si tenias suerte, a las personas que mostraban un signo de inteligencia o de superioridad cultura sobre los demás, saber un idioma o ser profesores o tener estudios, no se les enviaba a campos de trabajo, se les subía a camionetas que bajo la promesa de una vida mejor, acababan en un recinto como el de Choeung Ek que su historia es la siguiente…
Choeung Ek es un recinto apartado de la ciudad, perdido de la mano de cualquier dios conocido. Se construyo un muro de piedra de 2 metros de altura a su alrededor y casetas para los guardias a las afueras del recinto. Cuando un camión lleno de personas inocentes procedentes de las prisiones del país llegaba al lugar, iban atados de pies y manos y vendados, para que ninguno pudiera escapar durante el trayecto. Al llegar se descargaban a los prisioneros y se les pasaba lista, apuntando y haciéndoles firmar en una hoja, estaban firmando su sentencia de muerte. Atronadora música sonaba por todo el recinto con himnos de la revolución tanto de día como de noche que junto con el generador de electricidad ahogaba los gritos de desesperación y dolor que se perdían en la oscuridad. Centenares de tumbas se amontonan en el exterior del recinto, algunas excavadas y otras por descubrir, pero al no haber espacio para tantos restos humanos, se ha decidido no seguir excavando. Mas de 10.000 personas murieron en este campo de exterminio donde no siempre se les disparaba para ahorrar balas, se usaban herramientas de campo, martillos, azadas o los propios puños para perpetrar el asesinato y se enterraban en fosas comunes con productos químicos para que en el caso de que la muerte no fuera inmediata, los tóxicos hicieran el resto del trabajo.
Hoy en día no queda nada del recinto en pie, pero si que perduran las tumbas. Un entramado de caminos se abre paso a través de ellas, teniendo la sensación que debajo de ti quedan miles de cuerpos por desenterrar. En el lugar del muro ahora se levanta una estupa en conmemoración de los muertos, en ella se encuentran depositadas miles de calaveras de los asesinados junto con otros huesos mas pequeños, esta repleta y no cabe un hueso mas así que se ha decidido dejar descansando en paz al resto de los fallecidos en el campo.
Este lugar te pone los pelos de punta, no solo por los cruentos asesinatos que tuvieron lugar, si no porque entre ellos se encontraban a su vez, mujeres y niños e incluso un árbol solitario en el recinto era empleado por los soldados para asesinar a bebes, sujetándolos por las piernas y golpeándoles la cabeza contra el tronco. Es escalofriante pensar todo lo acontecido y el sufrimiento de las personas durante aquella época, que parece remota, pero que solo cuenta con 40 años de historia y todavía existen restos de jemeres rojos por el país.
A día de hoy los principales responsables de aquella masacre han sido juzgados, todo acabo con la invasión de Vietnam en el país en 1979, 4 años después de la llegada al poder de los jemeres rojos, pese a ello, la herida que ha dejado este suceso en el país es palpable por todo el territorio, aunque su gente nos regala una sonrisa cada vez que nos cruzamos con ellos. Pese a los juicios Pol Pot murió antes de ser juzgado, bajo arresto domiciliario y habiendo vivido una larga vida, no como muchas de sus victimas que apenas cumplieron los 2 años.
Seguimos camino por Camboya, para conocer la belleza de un país que guarda en su interior las risas de los niños y los paisajes arrebatadores que tanto deseamos ver y dejamos como un paréntesis en la historia este episodio negro que avergüenza a cualquier persona con un mínimo de sensibilidad.
| Edificaciones Khemer |
Pero lo que de verdad nos hizo entrar en contacto con la historia camboyana el campo de exterminio de los jemeres rojos a las afueras de la ciudad. Phnom Penh, como toda localidad grande de Camboya, sufrió la tiranía y los sueños de extremo comunismo de Pol Pot que cuando llego al poder estableció un orden que junto con sus queridos jemeres rojos expulsaron a la gente de las ciudades con el propósito que el país perteneciera al pueblo llano, a los campesinos, de forma que reclutaba a la gente de las ciudades y los mandaba a campos de trabajo donde cultivaban la tierra a razón de 12 o mas horas diarias, sin apenas comida y muriéndose de hambre. Pero esa parte te tocaba si tenias suerte, a las personas que mostraban un signo de inteligencia o de superioridad cultura sobre los demás, saber un idioma o ser profesores o tener estudios, no se les enviaba a campos de trabajo, se les subía a camionetas que bajo la promesa de una vida mejor, acababan en un recinto como el de Choeung Ek que su historia es la siguiente…
| Estupa |
Hoy en día no queda nada del recinto en pie, pero si que perduran las tumbas. Un entramado de caminos se abre paso a través de ellas, teniendo la sensación que debajo de ti quedan miles de cuerpos por desenterrar. En el lugar del muro ahora se levanta una estupa en conmemoración de los muertos, en ella se encuentran depositadas miles de calaveras de los asesinados junto con otros huesos mas pequeños, esta repleta y no cabe un hueso mas así que se ha decidido dejar descansando en paz al resto de los fallecidos en el campo.
| Restos de los asesinatos |
A día de hoy los principales responsables de aquella masacre han sido juzgados, todo acabo con la invasión de Vietnam en el país en 1979, 4 años después de la llegada al poder de los jemeres rojos, pese a ello, la herida que ha dejado este suceso en el país es palpable por todo el territorio, aunque su gente nos regala una sonrisa cada vez que nos cruzamos con ellos. Pese a los juicios Pol Pot murió antes de ser juzgado, bajo arresto domiciliario y habiendo vivido una larga vida, no como muchas de sus victimas que apenas cumplieron los 2 años.
Seguimos camino por Camboya, para conocer la belleza de un país que guarda en su interior las risas de los niños y los paisajes arrebatadores que tanto deseamos ver y dejamos como un paréntesis en la historia este episodio negro que avergüenza a cualquier persona con un mínimo de sensibilidad.
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lunes, 30 de mayo de 2011
Un primer paso
"Un viaje de 1.000 Millas comienza con el primer paso" - Lao-Tsé
Hola chavales!! Por fin me animo a escribir el blog...
Dentro de 4 meses estaré volando rumbo Moscú, billete sólo de ida. La misión: Recorrer Asia por tierra. La duración: Lo que tarde en llegar al Tibet o lo que tarde en fundirme el dinero, lo que venga primero. El itinerario: Pues más o menos el siguiente...
Rusia, Mongolia, China, Vietnam, Camboya, Laos, Tailandia, Malasia, Indonesia, India, Nepal y Tibet.
Espero que me acompañeis en este viaje y lo hagáis un poco vuestro, yo os llevare conmigo allá a donde vaya.
Comenzamos!
Hola chavales!! Por fin me animo a escribir el blog...
Dentro de 4 meses estaré volando rumbo Moscú, billete sólo de ida. La misión: Recorrer Asia por tierra. La duración: Lo que tarde en llegar al Tibet o lo que tarde en fundirme el dinero, lo que venga primero. El itinerario: Pues más o menos el siguiente...
Rusia, Mongolia, China, Vietnam, Camboya, Laos, Tailandia, Malasia, Indonesia, India, Nepal y Tibet.
Espero que me acompañeis en este viaje y lo hagáis un poco vuestro, yo os llevare conmigo allá a donde vaya.
Comenzamos!
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